viernes, 4 de octubre de 2013

La educación de personas

                                                                    
LA EDUCACIÓN DE PERSONAS

Ser persona es una dignidad que se reconoce a un titular: el individuo que posee una naturaleza dotada de una serie de características peculiares, pero¿Cuáles son esas notas que definen a nuestra especie y la distinguen del resto de los vivientes?


Con el fin de sintetizar el menor número de categorías posibles de todos los elementos específicos de la naturaleza humana, se van a señalar cuatro rasgos que constituyen las características naturales de su esencia; estos son:

CORPORALIDAD:
Los humanos somos un tipo peculiar de organismo vivo. Tener cuerpo no es accidental para nosotros, hasta el punto de que -aunque seamos más que nuestro cuerpo- es más adecuado decir "yo soy mi cuerpo" en vez de decir "yo tengo un cuerpo". Su característica principal es la plasticidad biológica.
El cuerpo además es el lugar de nuestra inserción en el mundo y el medio a través del cual las personas podemos relacionarnos entre nosotros y con el entorno. La corporalidad encierra, por tanto, la posibilidad de que los demás puedan objetivarnos.

APERTURA AL MUNDO Y LAS DEMÁS PERSONAS:
Los hombres no estamos clausurados en nosotros mismos, sino que estamos orientados hacia lo otro, y nos relacionamos de manera natural y necesaria. Como los demás vivientes, somos al mismo tiempo dependientes e independientes: es decir viviendo en una existencia separada de los demás seres, necesitamos de ellos.

RACIONALIDAD:
La razón o inteligencia dota al hombre de autonomía. El entendimiento humano nos permite no solo conocer la realidad, sino también conocernos a nosotros mismos y a nuestra propia subjetividad.

LIBERTAD:
Es libre el que hace lo que quiere, aunque para poder hacer lo que se quiere, es preciso saber lo que se quiere hacer. Una vez conocido, al ser humano le quedan dos opciones: obrar de manera que se desea o omitir esa acción por propia voluntad.

En conclusión, el hombre que educamos es cuerpo, es plástico, es racional y es libre. Tengamos en cuenta estos cuatro rasgos en nuestras programaciones, relaciones y conversaciones con el alumno de manera que nunca perdamos de vista el principio y fin de nuestra labor educativa.

El Arte de Formarte: Enseñando para vivir; educando para llegar a ser.